Se dice que uno de los grandes placeres simples y sencillos en esta vida es el de recibir un buen masaje, pero ahora te invito a que descubrás que sólo hay algo mejor que recibir un excelente masaje de espalda, ¡dar uno!, al hacerlo le estarás dando a alguien un regalo que puede aliviar el dolor, la ansiedad y el estrés, relaja los músculos y contribuye a sentir bienestar general. Ser un masajista con licencia requerirá de algún entrenamiento y mucha práctica. Mientras tanto, aquí te dejo algunas técnicas básicas que puedes usar para darle, excelentes masajes de espalda a tu familia, amigas, amigos o pareja y disfrutar juntos.
Preparativos para un masaje de espalda
Consigue una mesa de masajes. Lo ideal es utilizar una mesa de masajes, ya que te dará un mejor acceso a la espalda de la persona, está fabricada para su comodidad, y está integrada con un agujero para la cabeza. Sin embargo, si no dispones de una, hay varias opciones.
Consigue una mesa de masajes. Lo ideal es utilizar una mesa de masajes, ya que te dará un mejor acceso a la espalda de la persona, está fabricada para su comodidad, y está integrada con un agujero para la cabeza. Sin embargo, si no dispones de una, hay varias opciones.
- El suelo. Siempre hay uno cerca, por lo que se convierte en una solución obvia. El beneficio, por supuesto, es que está justo debajo de los pies. Las desventajas son que el suelo puede ser duro, y posiblemente esté sucio también. Además, tendrás que estar mucho tiempo de rodillas, por lo que no es ideal.
- El sofá. Un buen sofá puede funcionar bien. Es suave y cómodo, y quién sabe, ¡tal vez encuentres unos cuantos billetes atascados en los cojines! Sin embargo, no tendrás acceso de un lado y tendrás que inclinarte mucho, lo que puede lastimar tu espalda si lo haces con regularidad.
- La mesa de la cocina. Hay muchas posibilidades buenas, especialmente si no puedes encontrar un colchón para que tu amigo se recueste. Tendrás acceso completo por todos lados y está a la altura correcta. El único inconveniente real es que no es un excelente lugar para que la persona ponga la cabeza.
- La cama. Esta combina las ventajas y las desventajas de los otros. Sin duda alguna, es cómoda, pero es demasiado baja. Puede que tengas que ponerte de rodillas en la cama en algunas ocasiones durante el masaje, pero al menos es cómoda, así que no te lastimará las rodillas. También es una cama y hay asociaciones con una cama que la persona no necesariamente aprobará. Ese podría ser el asunto. Asegúrate de que las expectativas sean entendidas claramente antes de calentar el aceite.
1.- Prepara la cama. Coloca una almohada o cojín donde quedará el pecho de la persona. Si no vas a usar una mesa de masaje, coloca una colchoneta suave; las que se usan para acampar funcionan bien para los masajes. Coloca una sábana encima para que absorba el exceso de aceite.
2.- Prepara la habitación. Asegúrate de que la habitación esté caliente, ya que una habitación fría hará que la persona se ponga tensa. ¡Esto haría que fuera muy difícil dar un masaje decente!
2.- Prepara la habitación. Asegúrate de que la habitación esté caliente, ya que una habitación fría hará que la persona se ponga tensa. ¡Esto haría que fuera muy difícil dar un masaje decente!
3.- Haz que la persona se prepare aflojándose o quitándose la ropa. Debe hacerlo para puedas tener acceso a toda la espalda. Si le preocupa la privacidad, sal de la habitación y haz que se envuelva una toalla alrededor del pecho (justo debajo de los brazos), de modo que los extremos queden en la espalda.Que se acueste boca abajo. La almohada debe quedar debajo del esternón.
Dobla una de las toallas y colócala debajo de la frente. Esto ayudará a mantener recto el cuello de la persona.
Dobla una de las toallas y colócala debajo de los tobillos. Esto servirá de apoyo a la espalda baja de la persona.
Si la persona está usando una toalla alrededor de su pecho, desdobla los extremos para exponer la espalda.
Si la persona está usando pantalones, extiende otra toalla sobre estos y mete la toalla en la cintura de los pantalones. Esto evitará que el aceite los manche.
Da un masaje de espalda
1.- Dile a la persona que estás a punto de comenzar. Dile que te haga saber si algo de lo que estás haciendo es doloroso o incómodo. En parte, si siente comodidad, sentirá confianza en ti. Este no es momento para hacer bromas o comentarios sugestivos. Coloca el aceite de masaje en una mano ahuecada. Caliéntalo frotándolo entre las manos.
Esparce el aceite; hazlo con movimientos largos y ligeros en la espalda de la persona; no te olvides de los hombros y el cuello. Es mejor no saturar con aceite; siempre puedes agregar más si es necesario.
Esparce el aceite; hazlo con movimientos largos y ligeros en la espalda de la persona; no te olvides de los hombros y el cuello. Es mejor no saturar con aceite; siempre puedes agregar más si es necesario.
2.- Haz círculos con las palmas de las manos. Coloca una mano en la espalda baja y pon la otra mano encima. Con los brazos extendidos, comienza a hacer pequeños círculos subiendo por la espalda y bajando de nuevo. Quedándote en un lado de la columna vertebral, repite esto de 2 a 3 veces.
El movimiento debe venir de tu cintura, tu torso, y no de tus hombros. Esto ayudará a evitar que te fatigues.
3.- Usa levantamiento muscular. Sube y baja la espalda 2 o 3 veces. Esto requiere de un poco de práctica para que se vuelva un ritmo suave y confiado:
4.- Usa los nudillos en la espalda. Repite 2 o 3 veces. No apliques presión sobre la espalda baja, y recuerda no tocar la columna.
5.- Usa levantamiento muscular en el trapecio. Este es el músculo que conecta el cuello a los hombros. Continúa frotando a medida que te desplazas a la cabeza.
6.- Repite los círculos con las palmas de las manos, el levantamiento de músculos y el uso de los nudillos del otro lado de la espalda.
8.- Lleva ambos pulgares a la espalda superior. Puedes hacer esto de cada lado de la columna.
9.- Aplica giros. Vuelve hacia un lado de la persona. Alcanza la cadera lejana con una mano, mientras la otra mano se apoya sobre la cadera cercana. Con un movimiento fluido, jala una mano hacia ti, mientras empujas la otra; en el centro, deben deslizarse una contra la otra, en direcciones opuestas. Repite este movimiento hacia arriba hasta llegar a la zona de los hombros, y luego vuelve a bajar. Repite 3 veces.
10.- Esparce los dedos de ambas manos. Baja las yemas de los dedos de una mano por la espalda, levantándolas en la parte superior de las caderas, mientras la otra mano comienza en los hombros. Repite varias veces. Lentamente, deja que la presión se aligere hasta que las manos floten.
Consejos
- Asegúrate de que la habitación esté tibia. Si está demasiado caliente o demasiado fría, la persona que recibe el masaje, no lo va a disfrutar.
- Una vez que hayas terminado, puedes colocar una toalla sobre la espalda y los brazos de la persona, y frótala suavemente para que absorba la mayor parte del aceite. De lo contrario, podría manchar la ropa.
- Cada persona tolera la presión de forma diferente. Asegúrate de pedirle su opinión al aplicar movimientos más profundos y cuando sea necesario. Una buena señal de que es demasiado profundo es cuando el músculo se contrae cuando lo presionas. Si el cliente confirma que el movimiento no es doloroso, exhórtalo a relajarse para evitar que el músculo se lesione. Nunca fuerces un movimiento en el cuerpo.
- Si no tienes aceite de masaje, puedes usar aceite para bebé en su lugar. La manteca de karité también es una buena opción y es excelente para la piel.
- Pregúntale a la persona antes de encender cualquier incienso o vela aromática, ya que a algunas personas les molesta el olor.
- Periódicamente recuérdale a la persona que respire lenta y profundamente desde su estómago; esto le ayudará a relajarse.
- Aconséjale que se levante lentamente. Después de recibir un masaje, es fácil que uno se olvide de lo relajado que está, solo para tambalearse y tal vez hasta caerse al suelo.
- Si no tienes una mesa de masaje, puedes dar el masaje en una cama firme o incluso en una colchoneta.
- Muchas mesas de masaje tienen una base acolchada para el rostro. Si tienes una, cúbrela con una funda de almohada o una toalla pequeña, dejando un agujero para la boca y la nariz, y ponla a un nivel cómodo. Generalmente, puedes quitar el cojín debajo del pecho si tienes una base para el rostro; de lo contrario, el cliente tendrá el tórax extremadamente curveado.
- Si quieres usar manteca de karité, no uses un baño de burbujas de manteca de karité. Con las burbujas, puede ser difícil trabajar y dar un masaje.
- No uses demasiado aceite. Comienza con menos de lo que crees que necesitas. El exceso de aceite puede eliminar la fricción, que es lo que hace que un masaje se sienta bien.
- No toques la piel lastimada, ampollas o áreas de posible infección.
- Siempre ten cuidado al aplicar presión sobre la espalda baja. Recuerda que no hay costillas para proteger los órganos internos de la presión de tus manos.
- Evita ejercer presión sobre la columna vertebral.
- Hay algunos casos en los que los masajes pueden agravar una condición médica. Una persona debería consultar a su médico antes de recibir un masaje si tiene alguno de los siguientes problemas o condiciones:
- Trombosis venosa profunda (un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente en las piernas)
- Lesiones en la columna o daños, como un disco herniado
- Trastornos de sangrado o toma de anticoagulantes, como la warfarina
- Vasos sanguíneos dañados
- Huesos debilitados por la osteoporosis, una fractura reciente o cáncer
- Fiebre
- Cualquiera de los siguientes en un área que pueda ser masajeada: herida abierta o que está sanando, tumor, nervios dañados, infección o inflamación aguda, inflamación por tratamiento con radiación
- Embarazo
- Cáncer
- Piel frágil por la diabetes o una cicatriz que está sanando
- Problemas cardíacos
- Una mesa de masaje, colchón o colchoneta
- Una sábana
- Aceite para masajes o aceite de bebé
- 3 toallas
- Una almohada o cojín
Fuente: http://es.wikihow.com
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