lunes, 16 de septiembre de 2013

Sexo, necesidad o placer

¿El sexo es una necesidad o un placer? Hace tiempo que observo, por las personas que me escribís al blog, por los que me llamáis al Teléfono de Información Sexual para Jóvenes (901 406 969) y por los que acudís a mi consulta un detalle que considero muy importante tratar.
Expliquemos esto un poco. Una necesidad sería comer, por ejemplo, pero para ello me bastaría con buscar una fruta, coger alguna verdura o matar a un animal y zampármelo crudito y a bocado limpio.

comida-peruanaPero un día en la evolución humana, algún listo o lista se dio cuenta de que si quemaba la piel del cochino para no comerse los pelos, resultaba que la carne se ponía más blandita y rica y que si para colmo lo quemaba con romero en vez de con las bostas de los animales, le daba un gusto mucho más rico, alguno lo lavaría con agua de mar y descubrió que saladito estaba más rico aún. Se había descubierto la gastronomía. Desde los primeros pobladores pensantes hasta hoy se pasó de la necesidad del comer al placer de la gastronomía.
Hoy todos entendemos que un plato de nuestro querido y admirado Arzak es mucho más rico, exquisito, experiencial que una simple hamburguesa de cualquier marca registrada e internacional. Algunos, muy jóvenes aún me discutiréis esta idea y diréis que dónde se ponga una hamburguesa no hay nada y que unos boquerones rellenos de espinacas son una porquería comparadas con las hamburguesas del Mc. Desgraciada o afortunadamente la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo y descubriréis lo poco razonable de esa afirmación.

Y diréis, – querías hablar de sexo ¿por qué nos hablas de comida?- Pues porque en el fondo es casi lo mismo, en el principio de nuestra animalidad estaba la necesidad de reproducirnos, como todo bicho viviente nos peleábamos entre los machos para poder dejar nuestros genes en esta Tierra y las hembras decidían si el macho que las cubría era el adecuado o no para proteger su prole.
Pero un día en la evolución humana, algún listo o lista se dio cuenta de que si aquello que hacía cada varios meses, se repetía más frecuentemente se lo pasaba mejor, ella un día cansada de ofrecer sus nalgas y no ver al de atrás, se dio la vuelta y miró al macho a los ojos, y descubrió que era más agradable, otro día se fijó en que si en vez de ir directo a la penetración se entretenían en acariciar, la situación era mucho más agradable, algún cocinerillo/a descubrió que si antes de la relación se comían alguna cosa rica y lo adornaban con música, antorchas, etc. se lo pasaban de miedo con los nuevos placeres descubiertos. Se había inventado la erótica.

Pero la gastronomía, como la erótica, requiere de aprendizaje, nadie nace sabiendo hacer una tortilla de patatas o lo que os guste en vuestras comunidades. Todos podemos disfrutar de la tranquilidad de una buena comida aunque no sea sofisticada, una simple tortilla de papas, con los amigos, en el campo, entre risas y conversaciones le da a la gastronomía una enorme variedad de posibilidades. En cambio comer hamburguesas en los Mc da lo mismo que sea de España, Japón o Méjico saben a lo mismo. No hay gastronomía hay necesidad de quitarse el hambre.
Así nadie nace sabiendo nada de erótica, esta se aprende con el tiempo, la práctica y la información, pero ¿dónde informarnos?
Hasta hace poco, al menos en España hubo un intento de incluir la educación sexual en la educación formal, es decir, colegios, institutos, universidades, etc., todo quedó en algunas charlas inconexas, algunos cursillos más o menos largos o interesantes muchos folletos y campañas y actualmente ha desaparecido del mapa de la educación, de hecho esta misma, la educación, está desapareciendo gracias a la política de recortes de nuestros gobernantes. Pero, a pesar de todo, no ha desaparecido quién des/informa: la pornografía. Esta ha llegado a todos los rincones del mundo, allí dónde hay un móvil con Internet, un ordenador o una tablet, se aprecia la influencia de este nuevo des/educador.

La pornografía solo enseña, usando el ejemplo de la gastronomía, a comer hamburguesas. Cualquier escena porno en España, Japón o Méjico enseñan a lo mismo, a penetrar, penetrar y penetrar. Cuando a alguien le dicen –usted debería enriquecer su erótica, se va a un sexshop y compra un objeto con el que penetrar otra vez. Como el que para mejorar la hamburguesa solo le hecha ketchup.
hamburguesas
No digo que la penetración no sea divertida, pero comer hamburguesas todos los días cansa, aburre, frustra, y sobre todo deja insatisfecho. Cuando viajas a Méjico, a España o a Japón y te paras en un Mc, ¿qué has aprendido de la gastronomía de ese país?

Para aprender erótica, como gastronomía o cualquier otro arte placentero es necesario aprenderlo primero. Ir practicando con calma, disfrutando de cada experiencia, decidiendo lo que me gusta y lo que no y así con los años mejoramos en cualquier arte.
Algo que casi nadie se plantea en esta cuestión del sexo, ¿Qué es mejor la juventud y por tanto inexperiencia o la adultez y por tanto experiencia? Aunque en ocasiones,  la mala experiencia es peor que la juventud inexperta. Algunos adultos me han contado en las consultas – yo he estado con cientos de prostitutas- ¿qué sabe este hombre de una mujer? La prostituta le enseñó lo del porno, penetrar, sumisión, aguantar sus caprichos, pero qué le enseño de dar placer, de dar afectos, de dar erótica.
Ir en los inicios de nuestra vida sexual a la práctica de lo todavía no aprendido con calma, lleva a mucha frustración,  insatisfacción. ¡Claro que todos nos podemos correr o eyacular u orgasmar!, eso es como lo de que todos podemos darle un bocado al trozo de carne, pero ¿sabes disfrutar de la sensualidad de la erótica? Esta, la sensualidad, como la gastronomía, te pueden gustar o no pero siempre te hará disfrutar de nuevas experiencias, nuevos sabores, nuevos placeres.

Cuando seas joven: No tengas prisas, aprende, disfruta, ve poco a poco, no creas que comerse una hamburguesa es gastronomía (aunque se pueda hacer gastronomía con las hamburguesas también, pero estas no están en los Mc sino en los restaurantes).
Cuando seas mayor: No quieras jugar a comer a destajo como un joven hambriento. Adapta tu sexo a tu edad, disfruta de lo que has aprendido, no eches de menos lo pasado, disfruta de tu presente y fantasea con tu futuro. En la flexibilidad está la salud sexual.

Y ahora la pregunta del inicio, el sexo ¿es un placer o una necesidad?

¿Tengo necesidad de vivir el placer? ¿A qué placer nos referimos?

foto de Alberto García AlixPersonalmente siento pánico cuando algunos muy jóvenes me preguntáis sobre a qué edad es bueno empezar con el sexo y siento ese pánico porque no es tan importante la edad cómo qué clase de sexo queréis vivir.
Habéis visto pornografía y la habéis aceptado como si eso fuese el único sexo. Ese sexo de las penetraciones sin control, de duraciones irreales, de posiciones incómodas, de conductas degradantes para ellas, de acciones a todas luces desagradables, se han convertido en la única educación que recibís la enorme mayoría de la juventud (gracias a los dictadores de las morales religiosas y a los dictadores de las modas sexuales).
Empezáis en muchísimas ocasiones con conductas peligrosas, por los riesgos de embarazos, de infecciones, y sobre todo lo que cómo sexólogo más me preocupa, de que uno de los dos miembros de la pareja, cuando no los dos, quede asustado de por vida con lo vivido. Ellas por el pánico con que viven esos miedos, otras veces por no haber sabido disfrutar de algo que según las pelis porno, todas las mujeres disfrutan. Y ellos por no haber dado la talla, por no haber conseguido que ella gritase de placer mientras le tiraba del pelo y la penetraba por cualquiera de los orificios tan vistos en esas escenas.

¿Sabíais que el 85% de las mujeres, sanas, normales y sin problemas, jamás tienen un orgasmo con la penetración?
¿Sabíais que a la mayoría de las mujeres no les gusta la penetración anal, que les duele?
¿Sabíais que a la mayoría de las mujeres les da asco recibir el semen en la cara o en la boca?
¿Sabíais que el pene no tiene nada por lo que, a menos que ella te quiera dar placer a ti, ellas puedan sentir algún placer haciéndote una felación?
¿Sabíais que una eyaculación normal son entre 5 y 7 u 8 c.c.?
¿Sabíais que un coito promedio está entre los 2 y 10 minutos?
¿Sabíais que en el cine porno se usan tantos trucos como en el cine de ciencia ficción?

Por favor amigos, si queréis aprender erótica buscar información veraz, tened paciencia, no es algo que se aprenda en dos días.
caricias2
¿Cuánto tardarías tú en aprender a Disfrutar de cualquier arte? Una buena pieza musical, un buen cuadro, una buena arquitectura, un buen libro, un buen plato. ¿Porqué el sexo va a ser distinto?, ¿por qué estamos enamorados? cómo me decís en muchos correos. O porque ya se me levanta y eyaculo. De momento solo sabes dar bocaditos a la carne cruda, aprende a saborear, a disfrutar y a aceptar las responsabilidades que los problemas de algunas conductas sexuales conllevan.
Si vierais mi sufrimiento cuando una chica me escribe,- doctor estuve con mi pololo y me rozó y estoy angustiadísima, ni duermo, me quiero morir.-  ¡que placer tan grande! ¿verdad?

El sexo no es una necesidad, no estamos obligados a vivirlo hasta que no nos dé la gana, hasta que no nos sintamos preparados/as para vivirlo. Cada uno o una es libre de hacer lo que quiera, es evidente, pero si quieres disfrutar de ese placer que es el sexo ¡aprende primero!

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